Revista Jurídica Cajamarca

 
 

 

“La Catedral de La Plata y su estilo gótico”

Martín M. Converset (*)

 


   

Catedral de La Plata (Argentina)

          

La Catedral surge en el s. IX, cuando al decaer el monarquismo en Occidente los obispos acentuaron su jurisdicción territorial, dando relieve a la Iglesia donde residían y desde donde regían la diocésis. La primera Iglesia que recibió el nombre de Catedral es la de San Marcos de Venecia.

En Europa y América se contruyeron grandes Catedrales. Entre las que hoy nos ocupa e interesa está la Catedral de La Plata que se encuentra, precisamente, en Argentina. Comenzó con la “piedra” fundamental colocada el 18 de noviembre de 1885, tres años después de la fundación de la ciudad. Su primera misa fue en el cincuentenario de esta ciudad (año 1932).

Cuando uno contempla la majetuosa “Catedral de La Plata” proyectada por dos grandes expertos –Pedro Benoit y Pedro Pico-, con sus “grandes valores culturales, arquitectónicos, históricos y religiosos” y con su impactante estilo gótico, sin darse cuenta en la actualidad de su verdadera universalidad y significado de los símbolos inmanentes en su infraestructura.

Es el reflejo de dos grandes y muy importantes Catedrales. Respecto a su fachada, la de Colonia (Alemania); y, respecto a la planta y alzada, la de Amiens (Francia).

La arquitectura gótica nació a mediados del s. XII, y se extendió por toda Europa (ss. XIII y XIV). La idea de lo sobrenatural, tan arraigada en la Edad Media, llegó a su más alta expresión con la Catedral, edificio gótico por excelencia y “símbolo del reino de Dios sobre la Tierra”. Los artífices se sirvieron de elementos arquitectónicos representados en el románico, para conseguir una imagen de la “Ciudad Celestial”. La Catedral gótica introdujo un nuevo elemento, primordial para este estilo, que es la vidriera (superficies traslúcidas en las paredes opacas), ya que para los pensadores de la Edad Media “la luz era la manifestación más directa de Dios”. Surgen, así, grandes ventanales realizados con cristales de colores en los que penetraba a través de ellos una luz tamizada que daba al espacio interior un aspecto sobrenatural.

 Desde el punto de vista arquitectónico, la Catedral gótica se caracteriza por una interpretación total de los elementos simbólicos que la componen. Pues, los símbolos en la religión son antiquísimos, y están extendidos en todo el mundo, siendo su objeto comunicar al hombre la presencia de lo sagrado.

En el mismo orden de ideas, se puede puntualizar que la escultura gótica es esencialmente religiosa, siendo su campo casi siempre el templo. Encontrándose verdaderas filigranas en las portadas de las Iglesias, en algunas de las cuales esculpió el cincel gótico completos tratados de Teología.

            En la referida Catedral de La Plata nos enseña la Licenciada Amelia Urrutibeheity de Di Pietro, el verdadero “cosmos” poblado de símbolos, haciendo alusión a un “todo bella y armoniosamente ordenado”. Si uno percibe su extrema linealidad, que proporciona un efecto de elegancia, podrá contemplar los detalles decorativos y significativos de este estilo. Ante una simple vista aérea se aprecia la Cruz latina, obvia referencia simbólica al madero de la Crucificación.

En forma más detallada –prosigue-, en el altar se encuentran cuatro columnas que representan  los cuatro puntos cardinales y las cuatro virtudes cardinales. Levantando la vista sobre el altar se pueden observar dieciséis figuras –los doce Apóstoles y los cuatro Profetas Mayores– que circundan la Cúpula (simbolizando la cercanía al Padre) en grupo de a dos. Conforman, éstos, un octógono que por su semejanza al círculo y por ser el más simple de todos los polígonos nos marca la ubicación de los “bienaventurados” en el Cielo.

También se puede apreciar una proyección de forma circular en su aspecto lumínico en la cúpula de la Catedral. Se podría entender que sirve para darle más iluminación pero desde el punto de vista simbólico guarda analogía con el “ojo” y por estar en lo más alto de la Cúpula –afirma- vendría a ser el Ojo de Dios”.

En el mismo sentido –acorde con lo expuesto-, podríamos seguir detallando muchos más significados simbólicos respecto a esta Catedral.

En conclusión, es imponente la historia y el significado de su arquitectura que nos da a conocer la majestuosa Catedral de La Plata. No habría que dejar de apreciar las diferentes historias y orígenes de las Iglesias de la Ciudad Buenos Aires, como por ejemplo: Santo Domingo, que es uno de los primeros templos argentinos y un baluarte importante en la lucha contra los invasores ingleses. La Iglesia de Nuestra Señora de Pompeya, que fue concebida, también, dentro del estilo gótico; entre otras.

Además, respecto del resto del mundo se puede mencionar las antiguas catedrales de Noyon, Senlis y la Iglesia de Nuestra Señora de París (año 1163). Tampoco hay que olvidar la Catedral de Santa Gúdula, en Bruselas, que posee una hermosa fachada de principios del s. XVI que recuerda el estilo gótico alemán.

Podría enumerar más catedrales contempladas por el arte gótico, pero creo pertinente dejar esa tarea para aquéllos que quieran profundizar en el tema.

O sea, lo que vale destacar del presente trabajo es el símbolo que traza el estilo gótico y, así, en el momento que uno se encuentre frente a una de estas bellezas del arte pueda sacarle el provecho necesario.

 


 


 

(*)  Integrante del Poder Judicial Contencioso Administrativo y Tributario de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (Argentina). Ex integrante del Poder Judicial de la Nación (Argentina). Profesor auxiliar de Derecho Procesal Civil y Comercial de la Nación (Argentina) en la Universidad Católica de Salta. Profesor de Civil I y Teoría General del Proceso en el Instituto Universitario de la Policía Federal Argentina.  Consejero de la Revista Jurídica "Cajamarca".

E-mail: mmconverset@hotmail.com

 


 

Índice

HOME