PEDRO DONAIRES SÁNCHEZ

Los versos que ahora entrego, fueron escritos a la luz de recuerdos y vivencias presentes a mi arribo a la ciudad de Cajamarca (Perú) a partir de 1996. La belleza de esta ciudad, me invitó a escapar de ciertas amarras conceptuales respecto de la espontaneidad en la manifestación de los sentimientos. En esa oportunidad, descubrí que las ideas y las intuiciones emocionales transitan, cada cual, por su propio sendero, formando, en el mejor de los momentos, una línea paralela concordada; en los momentos de crisis, éstas líneas colisionan y generan una chispa que alumbra el camino o enceguece la visión.

 

Aparte de la poesía, también me gusta el Derecho (http://www.derechoycambiosocial.com)

 

 

En esta otra fotografía, me encuentro junto al destacado escritor peruano, Alfredo Bryce Echenique, luego de una visita que él hiciera a la ciudad de Trujillo, el año 1995:

 

 


LOS VERSOS QUE MAS ME AGRADAN:

 

YO ESTOY SOLO EN LA TARDE

 

Yo estoy solo en la tarde. Miro lejos

desesperadamente lejos. Quedan

por el aire las últimas palabras

de los enamorados que se alejan.

 

Las nubes, saben dónde van, mi sombra

nunca sabrá donde el amor le lleva.

¿Oyes pasar las nubes, dime, oyes

resbalar por el césped mi tristeza?

 

Nadie sabe que amo. Nadie sabe

que si llegó el amor trajo su pena.

Yo estoy solo en la tarde y miro lejos

no sé de dónde vienen a mis venas.

 

Te me vas de las manos, no del alma

no separan montañas, vientos, fechas.

El amor, cuando menos lo pensamos

se nos viste de ausencia.

 

Estoy en la soledad, miro lejos

oscurecer la tarde y mi tristeza.

Estoy pensando en tí; sí, estoy pensando

que acaso en soledad, también me piensas.

 

RAFAEL MONTESINOS

 (español)

 

 

 

ORGULLO AIMARA

 

Soy un indio fornido de treinta años de acero

forjado sobre el yunque de la meseta andina

con los martillos fúlgidos del relámpago herrero

i en la, del sol, entraña de su fragua divina.

 

El lago Titikaka templó mi cuerpo fiero

en los pañales tibios de su agua cristalina,

me amamantó la ubre de un torvo ventisquero

i fue mi cuna blanda la más pétrea colina.

 

Las montañas membrudas educaron mis músculos,

me dio la tierra mía su roqueña cultura,

alegría las albas i murria los crepúsculos.

 

Cuando surja mi raza que es la raza más rara,

nacerá el superhombre de progenie más pura,

para que sepa el mundo lo que vale el Aimara.

 

DANTE NAVA

(Callao, 1898-1958)

 

BLASÓN

 

Soy el cantor de América, autóctona y salvaje;

mi lira tiene un alma, mi canto un ideal.

Mi verso no se mece colgado de un ramaje

con un vaivén pausado de hamaca tropical...

 

Cuando me siento Inca, le rindo vasallaje

al sol que me da el cetro de su poder real;

cuando me siento hispano y evoco el coloniaje,

parecen mis estrofas trompetas de cristal.

 

Mi fantasía viene de un abolengo moro;

los andes son de plata, pero el león de oro;

y las dos castas fundo con épico fragor.

 

La sangre es española e incaico es el latido;

¡Y de no ser poeta, quizás yo hubiese sido

un blanco aventurero o un indio Emperador!

 

JOSÉ SANTOS CHOCANO

(Lima, 1875-1934)